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Seis personas, tres hombres y tres mujeres, cinco de ellas miembros de la misma familia, han sido detenidas por su presunta implicación en el asesinato del colombiano que fue hallado descuartizado en el río Almonte el pasado mes de junio. Entre los detenidos se encuentra también un hermano de 38 años de la propia víctima. Con estas seis detenciones concluye una larga y complicada investigación llevada a cabo de forma conjunta por la Guardia Civil y la Policía Nacional.

Solo uno de los detenidos ingresó anoche en prisión preventiva por orden de la juez instructora del caso, que decretó la libertad provisional con cargos del resto de los imputados, según pudo confirmar este diario. Los cinco detenidos que quedaron en libertad tendrán la obligación de presentarse cada 15 días en el juzgado.

UNA MUJER Y SUS DOS HIJAS Las detenciones se practicaron el lunes entre la capital y la localidad de Casar de Cáceres. Los arrestados son un colombiano, J. E. M. B. , de 38 años y hermano de la víctima, y cinco argentinos: H. C. C., de 29 años y con antecedentes policiales por lesiones y tráfico de estupefacientes; R. F. de 58 años; S. F. de 24 años; S. L. , de 51 años; J. F, de 26 años. Entre los argentinos, se encuentra un matrimonio y sus dos hijas, así como sus suegros, según fuentes consultadas por este diario.

La investigación apunta como autor principal del crimen a H. C. C., quien ya fue detenido en octubre del año pasado por los agentes encargados de la investigación pero puesto en libertad por el juez por falta de pruebas concluyentes contra él en ese momento. El resto habrían sido colaboradores, aunque su grado de implicación no ha trascendido por ahora.

El asesinato del colombiano Luis Guillermo M. B., de 48 años, se cometió el 28 de mayo en una vivienda que la policía consiguió localizar en septiembre y cuya ubicación no se ha dado a conocer. Tras asesinarle, descuartizaron el cuerpo y se deshicieron de él arrojándolo al río Almonte desde el puente sobre la N-630 que se encuentra en el término municipal de Garrovillas. Muy cerca de allí, un pescador encontró los primeros restos del cadáver desmembrado y mutilado el 8 de junio. Se trataba de un antebrazo al que le faltaban los dedos. Tras el hallazgo, se inició la búsqueda del resto del cuerpo, que fue apareciendo a pedazos en días sucesivos, y se abrió la investigación que ha tardado ocho meses en dar resultados positivos.

 

EL MOVIL Los autores del brutal asesinato habían cortado los dedos al cadáver para evitar su identificación, que finalmente pudo lograrse tras cotejar el ADN de los restos encontrados en el río con el de una de las hijas de la víctima afincada en Cáceres y que había denunciado la desaparición de su padre dos semanas antes del macabro hallazgo en el Almonte.

Durante estos ocho meses el misterio se ha ceñido sobre el caso, un misterio que aún está bajo secreto del sumario. No ha trascendido ni el móvil del crimen, ni cómo se le dio muerte a la víctima. Las circunstancias en que se halló el cadáver, desmembrado y sin dedos, hizo presuponer desde el principio a los investigadores de que se trataba de un ajuste de cuentas posiblemente relacionado con el tráfico de drogas.

De hecho el principal encausado tiene antecedentes policiales por este delito. Sin embargo, fuentes consultadas por este diario aseguraron que las pesquisas aún no son concluyentes en este aspecto, aunque sí confirmaron que se han realizado indagaciones siguiendo esa línea de investigación.

Los seis presuntos imputados pasaron ayer por la mañana a disposición del juzgado número 1 que instruye el caso, que decretó el secreto del sumario. A lo largo del todo el día, prestaron declaración ante la jueza que sustituye al magistrado titular Federico Alba, quien actualmente se encuentra de baja. La jueza impidió el acceso de los periodistas al recinto del palacio de justicia durante la instrucción de las diligencias.

Las declaraciones de los detenidos finalizaron sobre las nueve y media de la noche. La jueza dictó un auto de encarcelamiento del argentino H. C. C., al considerar que hay indicios suficientes que le incriminan y fue conducido al Centro Penitenciario de Cáceres, mientras que dejó en libertad provisional al resto con cargos, siempre según las mismas fuentes.

La Subdelegación del Gobierno emitió por la tarde un comunicado informando de las detenciones practicadas por la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Comandancia de la Guardia Civil y la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta de la Comisaría, aunque sin revelar detalles de la investigación al estar bajo secreto del sumario. Tampoco desde el juzgado se ofreció información oficial.

Entre las pruebas reunidas durante la investigación contra los imputados habría algunas conversaciones telefónicas así como diversas muestras biológicas halladas en la vivienda donde presuntamente se perpetró el salvaje asesinato del colombiano Luis Guillermo M. B.


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