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Dos vigilantes de seguridad aprovecharon su placa y sus conocimientos técnicos para, haciéndose pasar por policías, amedrentar a dos marroquís, a los que cachearon, insultaron e incluso agredieron para robarles, aunque solo consiguieron 72 euros y un móvil. El Juzgado de lo Penal ha condenado a los dos vigilantes, José María C. N. y Angel H. P., a dos años de prisión a cada uno por un delito de usurpación de funciones y robo con violencia. El primero de ellos también a 16 días de localización permanente por una falta de lesiones y dos de maltrato. La sentencia es firme, puesto que se dictó de conformidad con los dos procesados.

Tendrán que indemnizar también a sus dos víctimas con una suma cercana a los 4.000 euros por los daños morales y físicos y el valor de lo sustraido.

Los hechos ocurrieron el 15 de enero sobre las once y cuarto de la noche. A esa hora, El Hassane Zahir, propietario del restaurante árabe de la plaza Mayor, y su amigo Mustapha El Kasri se dirigían a depositar la basura del restaurante en un contenedor con la intención después de recoger el coche de Zahir que estaba estacionado en la plaza del Duque para marcharse a casa.

Al llegar a la plaza del Duque, fueron abordados por los dos procesados que les enseñaron una cartera porta-placa con el escudo de España de vigilante de seguridad pero identificándose verbalmente como policía. Les conminaron a mostrarles la bolsa de basura diciéndoles que podían llevar y les obligaron a ponerse contra la pared, procediendo a cachear cada uno de ellos a uno de los marroquíes.

Igualmente registraron el maletero del coche de Zahir, donde abrieron dos cajas de gafas de sol y una bolsa con bolsos de mujeres, causando daños en la mercancía. Los acusados volvieron a cachearlos. Mientras lo registraba José María C. N., Zahir se volvió diciéndole que debían haberse confundido de persona, por lo que el procesado le propinó un puñetazo en la cara.

Con la misma brusquedad, buscaron entre los papeles y la documentación que portaban las dos víctimas, esparciéndolos por el suelo y diciéndoles: "Hijo de puta, esos (papeles) los vas a buscar a comisaría". José María C. N., que parecía llevar la voz cantante dando órdenes mientras que el otro compañero fingía transmitir la operación e identificación de los sospechosos por teléfono, asestó una patada en el muslo a Zahir e igualmente golpeó a Mustapha El Kasri.

En ese segundo cacheo, les sustrajeron 72 euros que llevaban encima y un móvil, mientras que otro de sus teléfonos lo destrozaron arrojándolo al suelo. Cuando ya les dejaron en paz, intuyeron que podían no ser policía, por lo que acudieron a comisaría a denunciar los hechos. La Policía Nacional acudió enseguida a la zona deteniendo a los autores, que fueron procesados por robo con violencia, lesiones y usurpación de funciones.


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