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La barriada de Nuevo Cáceres lleva años demandando la construcción del centro comercial La Calera para paliar el déficit de este tipo de negocios que arrastra la zona, pero el anuncio de un nuevo retraso provocado por la falta de créditos bancarios ha caído como un jarro de agua fría sobre los vecinos. Tal y como publicó ayer este diario, la delicada situación que atraviesan bancos y cajas derivada de la crisis financiera impide que Pinilla Corporación Empresarial, la firma promotora, pueda conseguir en este momento el dinero que necesita para cubrir el importe total del proyecto –51,2 millones–, pese a que la propia empresa aporta directamente alrededor de un 40%. Por ello, y ante el temor a otra demora sin fecha, los vecinos piden ahora a las autoridades que medien en la situación y que hagan de puente con las entidades financieras.

"Todo el mundo sabe que las instituciones públicas –Junta, diputación, ayuntamiento…– tienen una relación más estrecha y de confianza con cajas y bancos, y que pueden favorecer un acercamiento entre ambas partes que sin duda beneficiará, y mucho, a la ciudad", declaró ayer José María Tovar, presidente vecinal de Nuevo Cáceres. Y es que este proyecto privado de amplias dimensiones dará empleo a 500 personas relacionadas con el sector de la construcción durante tres años, además de cubrir la demanda comercial del sur cacereño y de generar otros 500 empleos cuando las 74 tiendas, el supermercado y los nueve locales de restauración de La Calera comiencen a funcionar. También tendrá 850 aparcamientos en dos plantas, y un total de 56.748 metros cuadrados construidos.

"Una ciudad del tamaño de Cáceres no puede permitirse perder este volumen de empleo justo en plena crisis, porque además no sabemos cuánto durará la situación. El proyecto de La Calera necesita el apoyo de las instituciones por lo que supone", matizó José María Tovar, que además hizo hincapié en la actividad que una obra de esta envergadura generará en Nuevo Cáceres: "Los obreros comerán, tomarán café, comprarán en la zona… Esa dinámica no existe ahora mismo en el barrio, no se debe perder una oportunidad así en estos momentos", reiteró.

Y aunque hay pocos créditos para las iniciativas empresariales, el presidente recordó que los ayuntamientos sí recibirán dinero para amortiguar la crisis. "Debería comprobarse mejor si esos fondos crearán empleo o servirán para tapar déficits. De todos modos, una ciudad que aspira a la capitalidad cultural europea no puede desaprovechar este proyecto", subrayó. En cualquier caso, Tovar dejó claro que aunque la mediación institucional sería conveniente, "siempre debe realizarse por cauces legales".

Respecto a Pinilla, el presidente vecinal considera que "una empresa que lleva tantos años en la construcción debe ser la primera en querer mantener sus empleos. Me consta que no desea poner a nadie en la calle".