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La familia del joven bejarano José Luis Morante desaparecido hace ya 16 meses en el norte de Cáceres ha mostrado su indignación ante la decisión judicial de "archivar provisionalmente por falta de pruebas el caso".

         La hermana del chico, Pilar Morante, manifestó que ella y su familia, con el apoyo de los vecinos de Béjar y municipios vecinos como Hervás o Baños de Montemayor no van a desistir en exigir a las autoridades que prosiga la investigación. "Vamos a hacer lo que sea y si hace falta moveremos cielo y tierra". La familia de José Luis ha mostrado públicamente su indignación aunque reconocen que la legislación actual contempla que a pesar de que hay "muchos indicios y testimonios no hay pruebas suficientes y supuestamente no se puede hacer nada". Pilar Morante considera que no se puede archiva, ni provisional ni definitivamente, el caso porque no está resuelto "y a día de hoy, por desgracia no se sabe nada de mi hermano". La Federación de Asociaciones de Vecinos de Bejar, Fevesa, ha convocado para el día 12 de diciembre una marcha reivindicativa  para apoyar a la famlia y mostrar su malestar por esta decisión judicial.

         Este pasado verano, a finales del mes de julio saltaron todas las alarmas cuando aparecieron unos restos humanos en el embalse de Baños. Tras realizar las pruebas de ADN se concluyó que no pertenecían a José Luis y que además de ser unos restos muy antiguos eran de una mujer. La investigación concluyó que estos restos habían acabado en el fondo del pantano de manera accidental. "Lo pasamos muy mal porque parecía que podía ser y gracias a Dios no eran de él", explicó Pilar Morante. El último rastro que se tiene de José Luis es del día 20 de julio del 2007. Aquella noche el joven cenó con su madre, con la que vivía, y se dirigió al Disco Bar Castle donde trabajaba como pinchadiscos, aunque antes estuvo el bar Xanadú propiedad del mismo dueño que Castle. Su hermana fue la última persona que le vio, sobre las 22.30 horas hablando por teléfono en una cabina. "No noté nada raro y nos saludamos". La familia está convencida de que hay alguien detrás.


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