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Una familia de Zarza de Granadilla lleva más de un año intentando solucionar los problemas de sueño que padecen a raíz de los incesantes ladridos de unos perros de caza que están alojados en una parcela que dista 20 metros de su hogar.

El padre de familia, Crístofer García, ha presentado una denuncia ante el cuartel de la Guardia Civil ya que la vía diplomática y del diálogo no ha surtido efecto. Además García ha añadido dos informes de su médico de cabecera y las recetas de tranquilizantes que le han prescrito debido a la situación de estrés que padecen él, su mujer y su hijo pequeño. "Ahora en verano abres las ventanas y es imposible dormir", indicó el afectado. La finca en cuestión es un terreno no urbanizable y ha llegado a tener 15 perros de varios propietarios. En la actualidad, según apuntó García, puede haber todavía ocho canes.

Antes de recurrir a la justicia, la familia se ha puesto en contacto con los propietarios, el ayuntamiento, los servicios veterinarios, el Seprona o las protectoras de animales. El alcalde de Zarza de Granadilla, Miguel Ángel González, manifestó que la situación es complicada porque no existe ninguna normativa al respecto. Aunque los propietarios de las realas deben tener una licencia de apertura según puntualizó el veterinario del área de salud de Aldeanueva. Algunos de los cazadores ya han retirado los animales, aunque el conflicto continúa con un propietario. La familia García lamenta tener que haber llegado a la vía judicial porque prevén que el proceso será largo pero esperan encontrar una solución.

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