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El ayuntamiento pagará el párking privado de Obispo Galarza a los concejales y seis altos funcionarios municipales para compensar la eliminación de los aparcamientos de la plaza de Las Piñuelas puesta en marcha la semana pasada. Esta alternativa le costará a las arcas municipales 13.920 euros al año (1.160 euros al mes), según el presupuesto que ha presentado la empresa gestora del aparcamiento a la Mesa de Contratación del ayuntamiento y al que ha tenido acceso El Periódico Extremadura.

El propio concejal de Movilidad Urbana, Carlos Jurado, confirmó ayer a EL PERIODICO que el pasado 4 de abril se habilitó esta medida que calificó de "necesaria" porque se "facilita la labor" de los ediles y de esos altos responsables. "Ha sido más por una deferencia que ya tienen en otras administraciones, como la diputación", valoró.

Concretamente, el ayuntamiento ha solicitado la reserva de 29 plazas de aparcamiento en el párking de Obispo Galarza. Veintitrés son para concejales y seis para funcionarios de habilitación nacional (el secretario, el interventor, viceinterventor, la tesorera y vicesecretarios). Carlos Jurado aclaró ayer que él ha renunciado a la suya porque ya dispone de otra por ser diputado provincial, que sufraga la diputación.

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LAS TARJETAS Los 29 beneficiarios tienen una tarjeta magnética con la que pueden acceder al párking de lunes a viernes durante las 24 horas del día (excepto festivos), aunque no disponen de una plaza fija asignada. Las tarjetas no son personalizadas, por lo tanto son transferibles. Cada una de estas tarjetas le costará al consistorio 40 euros al mes, según el presupuesto remitido por Cacereña de Párkings a la Mesa de Contratación del ayuntamiento. Un bono mensual de estacionamiento de 8 a tres de la tarde, de lunes a viernes, cuesta en el mismo párking 25 euros.

Carlos Jurado explicó ayer que las tarjetas se habían repartido el pasado día 4 a cada grupo político (PP, IU y Foro Ciudadano) y "ningún concejal ha renunciado a la suya", apostilló el edil. En su opinión, facilitar el aparcamiento a estas personas "es lo mínimo" que puede hacer el ayuntamiento para "hacerles la vida más fácil". Recordó que no todos los concejales están liberados (cobran un sueldo municipal). Solo lo están siete. El resto cobra por asistencia a plenos, comisiones y otras obligaciones.

 

MEDIDA REVERSIBLE En cuanto a los altos funcionarios, que a su juicio puede ser lo más cuestionado, considera que son, "sin menospreciar a nadie, piezas clave del ayuntamiento y sería irrisorio que una empresa no pudiera pagar el párking a sus cargos de dirección".

El mismo concejal reconoció que "habrá quien critique esta medida, pero –aseguró– es hacer demagogia". Aun así, resaltó que puede ser una medida "temporal Se quita y ya está", en alusión a un posible rechazo popular. Eso sí, consideró "inconcebible" que no se haya criticado nunca que durante años la plaza de Las Piñuelas haya estado llena de coches, "dando una pésima imagen, y se pueda criticar esto". "Lo importante –añadió– es que la plaza está despejada y antes era una vergüenza".

El 7 de abril entró en vigor la limitación del estacionamiento en la plaza de Las Piñuelas. Jurado difundió entonces la medida como una prueba de que desde la corporación se quería "dar ejemplo" a los cacereños para no aparcar en el casco histórico. Sin embargo, el ayuntamiento no informó entonces de la puesta en marcha de esta medida alternativa para los políticos y altos cargos municipales.


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