La Consejería de Agricultura y Desarrollo Rural detecta el primer caso de lengua azul (fiebre catarla ovina del serotipo 1) en una explotación de Montemolín (Badajoz). La Junta ha verificado en sus laboratorios la presencia del virus y lo ha enviado al Laboratorio Central de Veterinaria de Algete (Madrid) para su estudio. De confirmarse el caso, será el primero en dos años y medio en la región.

Según recoge la agencia Europa Press, la explotación afectada dispone de 1.245 ovinos, de los cuales cinco han muerto, lo que certifica que la incidencia de la enfermedad es mínima, del 0,4 por ciento. La Junta de Extremadura recuerda que si es necesario practicar algún sacrificio por motivos de bienestar animal, la normativa nacional contempla una indemnización para el ganadero.

Por otro lado, desde la Consejería de Agricultura y Desarrollo Rural se han reforzado e intensificado las medidas de vigilancia y control de las explotaciones próximas a la afectada en Montemolín. Además se hará un seguimiento e investigación del desarrollo de la enfermedad en la región.

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La aparición de este primer caso de lengua azul en Extremadura responde a la progresión normal que la enfermedad ha tenido desde que a finales de julio se detectase el primer foco del virus del serotipo 1 en una explotación de Tarifa (Cádiz). El mosquito portador del virus de la lengua azul proviene de África y desde ahí ha ido avanzando hasta alcanzar, además de a la localidad gaditana, a Málaga, Huelva, Sevilla y Córdoba.

La Administración regional colaborará "lo máximo posible" con el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación para que salga adelante la vacuna contra el serotipo 1, ya que actualmente no hay ninguna técnica sanitaria de control de la enfermedad. Cuando esté preparada la vacuna, la Consejería de Agricultura y Desarrollo Rural procederá a la vacunación de la cabaña ganadera extremeña contra el virus del serotipo 1, de la misma manera que ya se ha hecho contra el serotipo 4.

En cualquier caso, la Junta de Extremadura muestra su convencimiento de que la labor de veterinarios, el trabajo de los ganaderos y la intervención de la administración permitirá superar la enfermedad, tal y como ocurrió con el serotipo 4 en los años 2004 y 2005. Hay que recordar que la lengua azul es una enfermedad estacional que se acabará con la llegada del invierno y que no afecta ni al consumo ni a la cadena alimentaria, de manera que no presenta ninguna amenaza para las personas.

De cara a la Feria Internacional Ganadera de Zafra, la aparición de este caso no afectará a la exposición y subasta del ganado. La Consejería de Agricultura y Desarrollo Rural ha informado a los ganaderos de las medidas de control para proteger a los animales antes de que lleguen a Zafra y, en cualquier caso, previo a la entrada en la feria todos los animales se someterán a análisis para evitar cualquier propagación de la enfermedad.