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La gerencia de la Estación de Autobuses de Cáceres solicitó ayer que se incremente la vigilancia policial para frenar la práctica del cruising (sexo en lugares públicos) y la mendicidad en el recinto de la calle Túnez. Reconocido por la dirección y trabajadores de los negocios que operan en estas instalaciones, esta situación vuelve a cobrar actualidad tras la denuncia de un ciudadano (ver EL PERIODICO del pasado día 16) en la que afirmaba que los cuartos de baño de la estación sirven de lugar para contactos sexuales entre hombres.

Aunque los empleados de negocios consultados ayer por este diario se mostraron reacios a dar detalles sobre este asunto, sí confirmaron que se trata de una práctica que no es nueva en las instalaciones, ya que viene ocurriendo desde hace años. En ella participan de forma asidua hombres jóvenes y mayores, habitualmente los mismos y a diferentes horas del día, que utilizan los baños como sitio de encuentro. "Nos da mala imagen", subraya uno de los trabajadores, más preocupado por la mendicidad que por el cruising .

CONOCIDOS La gerencia corroboró ayer que tiene identificados al grupo de individuos que acuden a la estación, aunque reconoció su incapacidad para intervenir a pesar de contar con vigilancia intermitente para intentar disuadirles. Eduardo Hernández, responsable de las instalaciones, indicó que deben ser las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad de Estado las que intervengan en este asunto: "No es un problema de viajeros.

Es un problema de la ciudad ya que no son usuarios de la estación. Utilizan infraestructuras de la ciudad para hacer esto", argumentó este responsable, que ha transmitido su preocupación a la alcaldesa acerca de las condiciones de seguridad en el recinto.

En este sentido, defendió que aunque la estación, gestionada mediante concesión administrativa, ha contratado seguridad privada por horas, no puede asumir el coste que supondría tenerla todo el día. "Hacemos un gran esfuerzo confiando en la coordinación con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado", afirmó, al tiempo que recordó que "la competencia del libre acceso de los ciudadanos a los servicios públicos la tiene la Delegación del Gobierno y su herramienta son las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado".

Hernández aseguró que la coordinación entre seguridad pública y privada "disuadiría" a estas personas, una práctica que también ha sido denunciada en la estación de bus de Badajoz. Recordó que por estas instalaciones pasan una media de 180 autobuses diarios y más de 4.000 personas. "Nosotros estamos preparados para prestar el servicio público, pero la seguridad no es una competencia directa nuestra", subrayó